MONUMENTO A LA INDOLENCIA


Es imposible quedar sin una sensación que solo podría describir como insatisfacción social después de ver ‘La descendencia’, protagonizada por George Clooney, quien esta vez, se decide por un guión sobre lo difícil que es construir familia y darse cuenta diecisiete años después que nunca ha asumido el rol a pesar de estar presente.

Uniones frágiles y roles desconocidos, parecen ser las bases que sostienen las familias modernas, que parecieran conformarse más por inercia que por convicción.

Y aunque toda regla tenga su excepción, y ante un drama de estos sea mejor interpretar que solo se trata de una forma contemporánea de hacer familia, también puede ser una alternativa conveniente y tranquilizadora de reconocer que la tarea no se hace a conciencia.

George Clooney, parece discernir en la vida real lo complicado del tema y lo grave de no hacerlo bien. Prefiere ser padre en escenas de ficción que hacer el papel en la vida real. Un ideal social que parece no estar hecho a su medida. Y una historia que probablemente le aterra vivir fuera del set de grabación; un padre que pregunta a su hija cómo ser papá.

Sin embargo, el director, narra un relato más crudo sobre los hijos, que no encuentran la cura en la palabra sino en la diversión. Hijos que parecen anestesiarse con dosis de entretenimiento para dejar de sentir. Actitudes de indolencia entre sus pares. Silencios contundentes que ponen en evidencia una visión de mundo tan efímera y despreocupada que acaso puede ser el resultado de su soledad.

Hacía falta por estos días un retrato sobre las familias modernas y creo que ‘La descendencia’ es el dibujo más cercano de generaciones que crecen sin padres y con nuevas tecnologías. Y aunque al final terminen juntos viendo televisión como símbolo de su unión, uno sabe que seguirán siendo los mismos. Como sea, lo cierto es que será absurdo cuestionar a las nuevas generaciones sobre la forma en cómo piensan la familia, porque al final ellos solo serán lo mismo que sus padres, herederos de su descendencia.