LA OSADÍA DE LAS DIVAS

Vi un escenario en llamas cuando apareció Lady Gaga en su álter ego masculino Jo Calderon en los MTV Music Awards 2011. La diva subió a un escenario espectacular, tan simple y elemental que casi no la reconozco, pero era la misma, sin maquillaje y luciendo tres prendas encima.

Y sin embargo, el escenario prendió fuego y la duda terminó con el destelló de su voz en un discurso tan inesperado como su apariencia. Estaba elogiando a Britney Spears, la que una vez fue diva del pop, y que en el escalafón estaba después de Madonna. La que hace un tiempo interpretó las letras que Gaga le compuso cuando vivía en su incómodo y modesto apartamento en New York.

Ni hablar del show coreográfico, fue mejor que el original, tanto, que llegué a pensar que no era un homenaje sino un intento por hacerla quedar en ridículo.

Las palabras que dirigió a Spears, la acercaron más a la corona de reina del pop, y aunque desconfío de sus buenas intenciones, la verdad es que ese reconocimiento a la princesita del pop me pareció una despedida de esas que hacen a los artistas cuando ya no son vigentes. Y es que sus últimos trabajos discográficos son más el recuerdo de lo que un día fue, que éxitos sin precedentes.

Como sea, lo que hizo Jo Calderon, lo hizo más grande de lo que ya es, además, la interpretación de ‘You and I’ con Brian May, guitarrista de Queen, le demostró a más de uno que no es la pinta ni el montaje sino su voz. Y aunque yo haya visto más talento en American Idol, el público y el mundo enloqueció con su presentación.

No siendo suficiente, se dio el lujo de no invertirle ni tiempo, ni mente, ni plata a su vestuario. Katy Perry, quedó como la loca compitiendo con el cubo encima de su cabeza, practicando equilibrio cada vez que subía al escenario a recibir un premio, haciéndonos sufrir a todos pensando que en cualquier momento se iba a caer. Lil Mama, otra loca que apareció con la ya pasada peluca cuadrada de color amarillo con la que Gaga llamó nuestra atención por primera vez, aunque otra loca parecía yo, pidiéndole al mundo de la moda misericordia por esa osada decisión. Lo cierto es que Nickj Minaj, ganó entre todas las locas, me hizo sentir algo superior a la pena ajena y por ella no pido misericordia pido perdón, por la pretenciosa y linda imitación de la extravagancia única de Gaga.

En últimas, lo que fue imposible para estas tres cantantes fue posible para Beyoncé, su osadía no la convirtió en víctima. La llevó a realizar una presentación clásica y exquisita.

A las otras, extiendan sus disculpas, y no dejen de seguir a la que decidió ser las más cómoda esa noche, Lady Gaga, que tuvo tiempo para caerse, levantarse y seguir. Felicítenla por haber dejado compitiendo a tres mujeres solas por el premio, Mejor imitación de un vestido único en la categoría Moda Lady Gaga.

Y al canal Caracol, que está desesperado por todo el país buscando gente que parezca y no que sea, le pido que invite a cualquiera de ellas a ‘Yo me llamo’, seguro encontrarán la versión de la futura reina del pop, son una gran y valiente imitación.